La semana pasada estuvo marcada por dos episodios estrechamente relacionados: al comienzo, la presión alcista sobre el tipo de cambio, impulsada principalmente por el fixing del instrumento dólar linked de julio; y, hacia el cierre, el regreso de la volatilidad en la tasa de interés. La semana comenzó con una fuerte presión alcista sobre el tipo de cambio, que llevó al Tesoro a intervenir mediante la venta de dólares, marcando una "pared" en torno a los $1.500. En la licitación del miércoles, el Tesoro obtuvo un rollover del 144%, retirando aproximadamente $3,7 billones del sistema. Esta fuerte absorción de liquidez provocó el regreso de la volatilidad en la tasa de interés, con la caución llegando a operar en torno al 40% TNA. Sin embargo, el retiro de pesos también contribuyó a descomprimir el mercado cambiario, permitiendo que el tipo de cambio retrocediera durante las últimas tres ruedas de la semana. En este contexto de mayor calma, el Banco Central, que al comienzo de la semana había interrumpido su racha compradora tras 135 jornadas consecutivas, volvió el jueves a realizar una importante compra de divisas. Hacia adelante, no vemos factores que anticipen nuevas presiones sobre el tipo de cambio en el corto plazo, aunque seguimos de cerca el próximo vencimiento del instrumento dólar linked de agosto, que podría generar un episodio similar al observado la semana pasada. Por su parte, la volatilidad en la tasa debería moderarse a medida que se recomponga la liquidez del sistema a través de la inyección de pesos, mediante las compras de dólares por parte del BCRA y/o por las recompras de títulos por parte del Tesoro.
En la rueda del viernes, el tipo de cambio oficial cayó por tercera jornada consecutiva y cerró la semana en $1.485 (-$3 respecto del jueves). De esta manera, finalizó julio con una suba promedio del 2,4% respecto de junio y se ubicó un 19,5% por debajo de la banda superior de $1.845. El tipo de cambio oficial acumuló su segundo mes consecutivo de depreciación en términos reales, con una caída real promedio del 0,4% en julio (suponiendo una inflación del 2,0% para el mes), luego del 1,9% registrado en junio.

El Banco Central cerró julio con compras por USD 46 millones en la rueda del viernes, totalizando en el mes adquisiciones por USD 2.162 millones, la tercera cifra mensual más alta en lo que va del año. En el acumulado anual, el BCRA suma compras por USD 13.327 millones, muy por encima del objetivo anual establecido (USD 10.000 millones) en el programa monetario.

El BCRA informó que la balanza de pagos en base caja registró en junio un superávit de cuenta corriente de USD 857 millones, registrando el tercer saldo positivo consecutivo. En el acumulado del primer semestre del año, la cuenta corriente cambiaria mostró un superávit de USD 2.867 millones, frente al déficit de USD 2.900 millones observado en el mismo período del año pasado. El superávit de junio se explicó por el saldo positivo de la cuenta “Bienes” (USD 3.018 millones), impulsado nuevamente por el fuerte aumento de las exportaciones, que compensaron los déficits observados en “Ingreso primario” (USD 1.567 millones) y “Servicios” (USD 627 millones).
En junio, 1,5 millones de personas compraron divisas por un total de USD 2.443 millones, lo que implicó una suba de USD 231 millones respecto del mes previo. La formación neta de activos externos de las personas humanas se ubicó en USD 233 millones (USD 2.015 millones en billetes y USD 430 millones en divisas). Es decir, subió USD 664 millones respecto a mayo.

Los bonos soberanos en dólares finalizaron la semana con una suba promedio del 0,4% el viernes. De esta manera, los Globales en Nueva York avanzaron en promedio un 0,3% en la semana, revirtiendo parcialmente la caída registrada la semana previa y llevando el precio promedio ponderado por outstanding a la zona de USD 80,3. En línea con esta dinámica, el riesgo país cayó 7 puntos básicos en la semana y finalizó en los 430 puntos básicos.

Por el lado de la deuda soberana en pesos, las curvas cerraron una semana compleja. La curva a tasa fija finalizó prácticamente plana, con flujo vendedor que llevó los rendimientos a ubicarse en torno al 2% TEM a lo largo de la curva. En tanto, la curva CER cerró la semana con rendimientos reales superiores al 5,0% para los vencimientos de 2027 y por encima del 8,0% para 2028. Por su parte, la caución operó estable el viernes respecto del jueves, aunque se mantuvo por encima de la zona del 20% TNA observada en los días previos a la licitación. La reducción de liquidez del sistema tras la licitación impulsó un salto en la tasa de interés, con la caución a 3 días (próximo día hábil) promediando un 24% TNA durante las ruedas del jueves y viernes.
Por el lado del equity, en el mercado local el S&P Merval cerró el viernes con una caída del 0,4% en pesos y del 1,0% en dólares. En el balance semanal, el índice avanzó un 0,2% en moneda local y un 1,5% medido en dólares, ubicándose en torno a los USD 2.090. Por su parte, en Nueva York, los ADRs argentinos finalizaron el viernes en terreno negativo, a excepción de TGS (+1,3%), YPF (+0,8%) y Telecom (+0,7%). Las mayores bajas se observaron en el sector bancario: Supervielle (-5,9%), BBVA (-4,3%), Galicia (-3,6%) y Macro (-2,5%).